Por: Javiera Tramolao - Jue, 25/11/2010
El emprendimiento y la innovación son dos de los términos más valorados por las marcas en la actualidad. Pero su impacto no se limita al campo de la publicidad y el marketing, ya que juntos, estas dos características conforman un potente equipo capaz de transformar empresas, industrias y economías enteras.
El problema, resalta el académico de la Universidad de Valencia y autor de varios libros de emprendimiento Isidre March, es que muchos tienden a calificar a todo emprendedor como innovador. "Pero la mayoría de expertos consideran emprendedor a cualquier individuo que establece una nueva empresa, no necesariamente con espíritu innovador. El emprendedor innovador sería por tanto, un tipo específico de emprendedor", aclara.
Aramis Rodríguez, del Centro de Emprendedores del IESA de Venezuela, define al emprendedor innovador como aquel que en su propuesta de servicio agrega elementos que aumentan el valor para sus clientes. "Es decir, un emprendedor innovador puede ser aquel que incorpora al mercado innovaciones disruptivas, o aquel que logra ofrecer al mercado maneras distintas de hacer cosas ya conocidas", precisa.
De igual forma, los expertos han identificado cinco habilidades fundamentales que distinguen a los emprendedores innovadores:
El académico de la IESA agrega que estos profesionales "empujan la búsqueda de oportunidades y crecimiento de una empresa, permiten enfrentar mejor las barreras del entorno y preparan a la organización para los cambios bruscos del mercado". Por ende, dentro de las organizaciones se trata de ejecutivos claves para el proceso de emprendimiento corporativo.
¿Pero qué le puede aportar una escuela de negocio a un emprendedor innovador? Ignacio de la Vega, director del Centro Internacional de Creación de Empresas de IE Business School, señala que en la actualidad hay un creciente interés por el emprendimiento en las casas de estudio. "Casi todas las grandes escuelas del mundo ya cuentan en su currículo con contenidos específicos relacionados con entrepreneurship".
Por su parte, Rodríguez sostiene que en un MBA puede servir para orientarlos en y planificar sus ideas, además de entregarles nuevos conocimientos y herramientas de gestión. "Una escuela les ofrece un espacio propicio para crear redes de contactos que permitan intercambio de ideas, conocimientos y vivencias, y además, los académicos y profesionales de estas casas de estudio, muchas veces sirven de caja de resonancia para analizar sus dilemas y retos", resalta.