La influencia de la crisis europea en Latinoamérica

Por: Sue Carrie - Mié, 25/01/2012

La influencia de la crisis europea en Latinoamérica

Al parecer, las predicciones que en diciembre del 2011 hizo la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) ya son un hecho, debido a que el Fondo Monetario Internacional (FMI) afirmó en su Informe sobre la Estabilidad Financiera Mundial (Informe GFSR) que los riesgos para la estabilidad económica mundial han recrudecido, a pesar de diversas medidas de política encaminadas para contener la crisis de la deuda con la zona euro y los problemas bancarios.

En el Informe GFSR se precisa que a si bien los esfuerzos de las autoridades europeas por esbozar medidas de políticas significativas para hacer frente a la crisis, las dificultades en torno al financiamiento soberano no se han disipado y persisten los riesgos a la baja.
 
"Si conducen a una ronda de desapalancamiento por parte de los bancos, se podría crear una cadena de interacciones adversas en las economías de la zona euro. Estados Unidos y otras economías avanzadas son susceptibles a los efectos de contagio producidos por la posible intensificación de la crisis de la zona euro y, en algunos casos, existen desafíos internos a la eliminación de los riesgos financieros extremos, como la dificultad de superar los obstáculos políticos que atentan contra el logro de un ritmo adecuado de  consolidación fiscal", aseguró el FMI en su informe.
 
Dado el peso que representa para las perspectivas mundiales la agudización de las tensiones con la zona euro, el FMI redujo drásticamente su pronóstico de crecimiento mundial para este año a 3,3% señalando que las perspectivas se han deteriorado y que han aumentado los riesgos para la estabilidad financiera.
 
"Creemos que son necesarios cortafuegos más fuertes. Sin ellos, países como Italia y España, que son fundamentalmente capaces de pagar su deuda, podrían incurrir en un problema de falta de liquidez por culpa de una situación anormal en los mercados. Además, se necesitan medidas de política adicionales para restablecer la confianza de los mercados".
 
Así lo afirmó la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, quien agregó que como parte de las nuevas medidas, será necesario instituir medidas de apoyo más extensas para el financiamiento soberano, asegurar un financiamiento y una capitalización adecuados de los bancos, y mantener un flujo de crédito suficiente hacia la economía, posiblemente mediante el establecimiento de un "guardián" encargado de impedir un desapalancamiento bancario desordenado.
 
Para Latinoamérica las cifras tampoco fueron muy alentadoras, porque el FMI rebajó levemente su pronóstico de crecimiento para 2012 ubicándolo ahora en 3,6%, cerca de cuatro décimas menos de lo previsto.
 
"La disminución ocurrirá en un contexto global de riesgos debido a la crisis de la zona euro. Por ello, las dos principales economías latinoamericanas, Brasil y México, cerrarán 2012 con un crecimiento del 3 y del 3,5% respectivamente", según indica el informe.
 
Ante este escenario, Nicolás Eyzaguirre, director del Departamento del Hemisferio Occidente del FMI, afirmó que si bien la región está siendo afectada por una nueva ola de turbulencias de los mercados internacionales, una moderada pausa no  muy prolongada en sus mercados, puede equilibrar la situación de las economías latinas más que transformarse un problema en sí mismo.   
 
"Si estás turbulencias se prolongan por mucho tiempo, eventualmente lo que ha sido un enfriamiento necesario, podría ser excesivo y, en ese caso, aquellos que tengan espacio de discutir sus políticas, una reconfiguración de ellas podría ser lo apropiado", afirmó Eyzaguirre.
 
Con respecto a la situación de un futuro desplome de las materias primas, Eyzaguirre, sostuvo que, si bien han sido un tremendo elemento de inestabilidad con algo de sobrecalentamiento cuando sus precios están muy altos y un excesivo enfriamiento cuando los precios están muy bajos, a pesar de ello y otros elementos que son claves para su desplome como la situación fiscal, hace bastante improbable en la mayoría de los países que la caída de las materias primas pudieran provocar una salida importante de capitales y transformarse en un problema inmanejable.
 
Por su parte, Gabriel Gaspar, director del programa de coyuntura de Fundación Chile 21, afirmó que hay un contexto global que golpea a la región y que es la inestabilidad de los países occidentales. "Pero la diferencia está en que los países que giran en torno a la economía del dólar, como la nuestra, son más sensibles a la economía estadounidense. Y los países sudamericanos que, gracias a sus recursos naturales y a la exportación de alimentos que producen y a la demanda de estos productos particularmente de China, tenemos un comercio más diversificado que ha dado fruto a nuevas estrategias".
 
Gaspar agregó que lo bueno de la situación de Latinoamérica es que tiene una estabilidad democrática más o menos acentada. "Tenemos elecciones en México, Venezuela y en República Dominicana y, además, este crecimiento de la región está cambiando la configuración de la sociedad como es el caso de las clases medias. Lo malo es que siguen atenuándose los problemas de desigualdad, pero hay avances importantes en cuanto a mayores oportunidades y de diversificación económica. Otro punto en contra es la violencia, pues hay países de la región donde el delito organizado es un tema preocupante y hace perder oportunidades", dijo.
 
 

No comments

Cursos y Diplomados

Cursos y Diplomados