Psicología empresarial y laboral: Ventajas competitivas sostenibles

Por: Angélica cabezas - Mar, 26/02/2013

 Psicología empresarial y laboral_ventajas competitivas

En la década de los 70 la psicología comenzó a irrumpir tímidamente en las compañías, cuando empezaba a manifestarse la necesidad de comprender de mejor forma el comportamiento de las personas en el trabajo. Hoy, en una era donde los mercados son cada vez más abiertos y dinámicos, la psicología se ha transformado en una pieza fundamental que apunta a comprender una de las variables más complejas y significativas dentro de la organización: el talento humano.

Al comienzo la relación de la psicología organizacional se centraba en el proceso de reclutamiento y selección de personal para las empresas, posteriormente se incorporan los temas de desarrollo profesional, planes de sucesión y gestión del talento. "Hoy la mirada apunta a ser un socio estratégico del negocio y por tanto la psicología empresarial aporta valor en la medida en que los profesionales del área diseñan soluciones para las necesidades que las personas tienen en las empresas", asegura José Miguel Aravena Bascuñán, Director del Centro de Psicología Empresarial de la Universidad del Desarrollo (UDD), en Chile.

La psicología no solo se encarga del aspecto individual de los trabajadores, sino que también de la interacción entre ellos, y de hecho es aquí donde está su mayor aporte a las empresas. "Suele confundirse "lo psicológico" con el abordaje de fenómenos y/o características de personas individuales, obviando otros aspectos tanto o más importantes que son los fenómenos colectivos. En las organizaciones -así como sucede en otros ámbitos- el todo es más que la suma de las partes", indica la Dra. Mercedes López, Directora de la Maestría en Psicología Empresarial y Organizacional, de la Escuela de Posgrado en Negocios de la argentina Universidad de Belgrano (UB).

Por lo tanto, la dimensión psicológica y/o psicosociológica es trasversal a toda la organización y no sólo le compete al departamento de Recursos Humanos. "Esta área puede ser ubicada como un espacio que promueve, organiza y/o coordina la definición y puesta en marcha de las políticas empresariales respecto a todo su plantel humano, pero dicha dimensión atraviesa a todas las áreas", aclara Mercedes.

Hoy se hace referencia tanto a la psicología laboral como empresarial, y la diferencia entre ambas áreas es muy sutil, cuenta Jose Miguel. "Cuando se habla de psicología laboral el foco está puesto en la "labor" es decir en las acciones, intereses y temas que del trabajador nacen, aborda temas vinculados con coaching, motivación laboral, calidad de vida en el trabajo, conductas seguras, cultura organizacional son propios de la psicología laboral. Cuando hablamos de psicología empresarial, el foco está puesto en la empresa y sus necesidades, competitividad, productividad, estrategia, rentabilidad, calidad de servicio y los aportes que desde la psicología es posible hacer para lograr comprender de mejor forma dichos fenómenos en las organizaciones".

Prejuicios y malas prácticas

Ganarse un espacio en las empresas, no ha sido un camino fácil para la psicología. A pesar de ocuparse del principal activo de las organizaciones: el talento humano, no siempre esta disciplina es considerada parte fundamental del core business, y eso la aleja de los primeros lugares de prioridad y de inversión de la compañía. "Algunas empresas tienen el prejuicio de que hacer psicología empresarial y laboral es caro, lo miran como un gasto, el desafío es invertir en estos temas ya que son los que hacen las ventajas competitivas de las empresas sostenibles en el tiempo", indica el académico chileno.

Por otro lado, hay organizaciones que sí cuentan con una política que apunta a fomentar el factor humano dentro de la empresa, no obstante esto sólo queda en el papel y a la hora de la práctica existe una incongruencia entre lo que se dice y se hace. En este sentido la Dra. Mercedes López, asegura que "todavía es una suerte de asignatura pendiente el dar una respuesta efectiva y sostenible a la demanda de articular la efectividad y la productividad con la calidad de vida de todas las personas involucradas de modo directo e indirecto con ellas, y que sea concretamente implementada".

Motivo de lo anterior, es que la psicología está ligada al desarrollo de las denominadas habilidades blandas o competencias genéricas y generalmente las compañías les atribuyen un menor peso frente a las competencias técnicas, sin embargo de la carencia o presencia de estas habilidades depende la performance de los trabajadores. "Las empresas incorporan talento centrados en las competencias técnicas o llamadas habilidades duras, luego cuando los resultados no se dan, las personas son desvinculadas por sus habilidades blandas. Se sabe que las competencias genéricas son las que explican el desempeño superior de los colaboradores en las empresas. El llamado es a comprender que compromiso organizacional, clima laboral, sostenibilidad también son resultados de los que los líderes de área deben ser responsables", concluye José Miguel.