Promueve una comunicación más abierta y fluida entre los miembros de un equipo de trabajo, ayuda a resolver los conflictos tanto de forma grupal como individual, y genera un ambiente laboral más agradable. Éstas son sólo algunas de las características que definen a aquellos liderazgos centrados en la inteligencia emocional y que permiten a las cúpulas directivas tomar mejores decisiones corporativas, alcanzar eficazmente los objetivos trazados y, por ende, aumentar la competitividad empresarial.
Para muchos el primer mes del año ha servido para organizar las metas, tanto personales como laborales. Eso sí, éstas últimas cuestan un poco más al tener que volver a adaptarse a la rutina diaria del trabajo. Retomar el ritmo parece algo nada fáci, pero no es imposible.
Innovar constantemente, creando nuevos productos y servicios, se ha convertido en un tema prioritario para las empresas y en el camino a seguir para perdurar en el tiempo, aumentar el número de clientes y mejorar la competitividad. Su importancia es tal, que muchas compañías están optando por crear y desarrollar un área específica con equipos especializados que se dediquen exclusivamente a promover la innovación y a formalizar este proceso dentro de las organizaciones.
Los avances de la tecnología celular han permitido que los profesionales anden prácticamente "con la oficina en el bolsillo" las 24 horas del día. Los smartphones permiten atender una llamada o un mail en cualquier minuto del día, e incluso en la noche o durante un fin de semana. En un mundo hiperconectado la presencia física cada vez es menos importante, lo que no necesariamente significa menos carga de trabajo.
En el último tiempo, los expertos en reclutamiento han notado una fuerte tendencia por atraer y retener el talento dentro de las organizaciones. Y es que cada día la gestión de personas va asumiendo nuevos retos, planteándose líneas estratégicas innovadoras para conseguir ejecutivos idóneos para cada uno de sus perfiles.